viernes, 18 de diciembre de 2009
domingo, 6 de diciembre de 2009
miércoles, 2 de diciembre de 2009
llueven los sauces.
en la noche,
todo es noche, todo es
noche.
quiero encontrar el foco de luz de las cosas, el agujerito por donde sale el chorro instantáneo de color
.miro los espirales de los dedos de todo el mundo, intento buscar las huellas de las sustancias que dejan sentir el dolor o el terciopelo del todo.
silvo viento blanco en mi intento por ser alguna vez Dios.
Dios es transparente, es de todos los colores que quiera el mundo tener bajo el sol sin fin, cuando quema,
cuando se transforma en resolana,
o cuando no es.
no quiero peocupar a los colibríes. ellos siguen palpitando en el centro de la constelación de miel y son tan hermosos y tan ajenos que prefiero sólo delinearlos de frescura.
no quiero que las tormentas se alteren en su transcurso cuando alguien les cuente de su condición perpetua a precipitar sobre el contenido del mundo.
no se alteren.
aunque puede ser que nunca lo sepan, o no puedan escuchar lo que alguien tiene para decirles, porque son espásmos musicales del universo y son demasiado sonido como para enterarse de los susurros de las lenguas rosas.
pero si quiero que el mar, banidosamente de cristal blando, siga siendo el movimiento. que encierre vidas húmedas hasta que a nadie le importe
, que siga sereno en sus pies y su andar y caótico en su entraña azabache. elevanto espuma salada al cielo, devolviendo palabras encerradas en el tiempo.
pronto te voy a ir a visitar. voy a ir a mirar los puntos blancos que adornan tu techo y voy a estar cosida con hilos de tanza a la escenografía que ahora solo está en mis recuerdos.
domingo, 22 de noviembre de 2009
el hambre terminó siendo tan amplio, más amplio que el departamento, que yollotl se comió una silla.
jueves, 19 de noviembre de 2009
un chingo de suerte
orale.
ya son un chingo, piensa yollotl. y yo pienso algo parecido, naa,
hay una bocha.
y vemos como entran más por la ventana. como se clavan en el sol pleno de una tarde de cielo limpio y traen su suerte crocante, tostada.
se ponen en todos lados, en donde encuentren lugar para descanzar sus alitas, y se atiborran en la campera de yollotl, se le llena, se infla de cosquillas chiquitas y ya no sé si se quiere reir o llorar. pero pide sus deseos que son como un millón. pide uno solo repetido un millón de veces. yo también los estoy pidiendo en el mismo momento que él o eso me dice su mueca y sus ojos cerrados.
entra julieta y alguno de los dos le dice
mirá, julieta, tenemos un chingo de suerte.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
soy mujer desde los doce años
quiero pasar los días rojos haciendo cosquillas en la panza blanca de las mantas. quiero que se calienten con el sol de la ventana y me den para respirar aire escondido, aire de soledad plácida, escuchar el ruido de la tormenta silenciado por el techo y las ventanas que me protegen. en esos días rojos quiero empezar a leer un nuevo libro y terminarlo cuando las cosas de despejen del cielo jóven. seguramente también quiero llorar, gritar si estoy sola, y que me aprieten chiquitita si estoy con un amor.
las actividades y el remordimiento de dejar que el tiempo queme las cosas que tendría que hacer me tironean de los brazos y me arrastran hasta el límite seguro de las mantas esparcidas sobre mi felicidad. entonces salgo a la calle, lloriqueando, a hacer las cosas que el mundo me exige porque no detiene su marcha cada vez que mis días son rojos.
martes, 17 de noviembre de 2009
lunes, 16 de noviembre de 2009
el quebranto es más que todo, asique esa pena se transforma en ansiedad y la piel translúcida, antes viva, se va muriendo entre mis dientes a medida que la desprendo de la carne. por suerte nadie me ve, estoy sola en elo palacio, sino creo que me encerrarían en una habitación blanca con los dientes esposados para que no haga más estas cosas.
jueves, 12 de noviembre de 2009
primer dedo pelado
sábado, 24 de octubre de 2009
la nena y el perrote
nunca había visto al dueño pero se lo imaginaba parecido al perro. vestido de crueldad, con cueros evidentes y pezuñas colgando de sus cinturones, con cadenas y una moto estrepitosa. se imaginaba también a la madre del dueño, llorando entre su empapelado de flores, temiendo por la suerte de su hijo cada vez que salía a atravesar el viento montado en su moto.
nunca vio las moto ni tampoco a su madre. pero así se imaginaba la situación cada vez que pasaba por allí con el corazón temblando.
la mamá de la nena se reía y le aconsejaba que madurara. que el perro no poodía hacerle nada mientras estuviera del otro lado.
una tarde la nena decidió apoderarse de todo el valor que le fuera posible y caminó hasta en frente de la reja, delante de los ojos inconscientes del perrote echado y respirando fuerte. lo despertó con el himno nacional entonado muy fuerte. mientras meneaba la cola y le sacaba la lengua. lo que no atinó a observar es que la reja aquella tarde había quedado abierta.
la nena lo notó recién cuando el perrote lo hizo. entonces corrió. corrió hasta que sus piernitas se doblaron en la vereda y sangraron indiferentes a las mordidas del perro.
la nena gritaba. la nena desesperada lloraba pero los domingos nadie escucha más que el futbol. la nena sufría de dolor y el miedo se había transformado en pedazos de carne propia, tendones desparramados y sangre en torrentes acaudalados.
la nena murió desangrada en la vereda.
releyendo pensamientos de cuando releía otras cosas
hoy pensé un poco en eso, no exactamente en los recuerdos o los olvidos, sino en el pasado, en el paso del tiempo, más bien.
hace poco fuimos niños. vos y yo fuimos niños y probablemente el mismo día comíamos torta y abríamos regalos. yo una chocotorta, vos un pastel azteca. a mi me regalaban muñecas y bombachas y a vos muñecos y bombachos.
me hubiera gustado jugar alguna vez con vos a los muñecos y sus historias.
hoy almorzamos en la casa de los papás de yollotl. parecía un bufet. en la mesa casi no había lugar para mirar el mantel. por suerte había muchas ensaladas ( iremos al infierno por matar plantas?), las infaltables en la mesa de todo mexicano, tortillas, carnitas y así.
ah, claro, había invitados además de nosotros: dos matrimonios y en total cuatro hijos que jugaban al squash ( miento, no me acuerdo del nombre del juego). jugamos en equipos. ganamos cinco a cuatro.
nos fuimos, nos bañamos. hoy me siento muy feliz, demasiado( no, jamás es demasiado) en paz.
Yollotl está inspirado y yo, en paz. estamos tomando unas chelitas. escribimos.
¿qué hora es?
las doce. y como era de esperarse es domingo.
rama de carnaval
estamos en la cabaña número cinco y entre la cuatro y ésta hay un pasillo con una carpa.
algunos durmieron más incómodos que otros. nosotros menos que los otros.
y yo me muero de
domingo, 4 de octubre de 2009
mala broma
diego me preguntaba que por qué no le ponía algún nombre al animal; yo le respondía siempre que así era más natural, un ave sin un nombre, como su madre hubiera querido.
diego me preguntaba que de dónde era, que no parecía ave de este continente, pero la verdad es que yo no sabía desde dónde me la había traído el viento pero me gustaba decir que era de Semsinia, por allá, de los lejos lugares invisibles.
comía a mi lado y sabía mirarme con amor y agradecerme el alcornoque triturado que le daba de comer. hasta que un día se murió.
el veterinario me dijo que era una infección pulmonar que había robado del clima; que posiblemente ese era el destino de todos los cotorros tornasolados en un clima tan seco como el de esta ciudad hundida.
le pedí de favor a diego que se encargara del entierro del pobre exiliado; lo convencí de que se me haría imposible meterlo en una caja de cualquier marca de zapatos y hundirlo debajo de alguno de mis arbolitos. prefería no saber en cuál de todas las tierras subterráneas de mi invernáculo había quedado, así podía seguir mirando a todas las flores con el mismo amor, con el mismo sentimiento sin tener que aludir a alguna de ellas el cadaver de mi pájaro. tampoco quería que reposara su alma en otro hogar, en algún parque populoso. diego lo hizo y le estuve agradecida.
lloré muchos días, muchos meses. de verdad quería al cotorro.
diego pasó muchas de sus tardes conmigo mientras yo no dejaba de humedecerme, e inevitablemente, de humedecerlo a él también. me abrazaba y tomabamos helado de queso. lo creía demasiado generoso y tolerante. él nunca quiso al cotorro y nunca pudo entender el aprecio platónico que yo le tenía.
un día me regaló un perro. un perro que nada tenía de especial. era igual a los otros perros. babosos, ladraba y comía cualquier cosa con una sonrisa sobre los dientes. se llamaba Rodrigo y era negro y yo le contaba del cotorro que alguna vez había tenido y que él jamás alcanzaría a suplantar, pero parecía que rodrigo no me entendía porque no dejaba de mover la cola pese a mis reproches.
aprendí, a pesar de mis esfuerzos polares, a sentir menos dolor dentro la jaula vacía. los meses anesteciaban un poco mi memoria y oscurecían de a poco el brillo de las alas del cotorro. silenciaban el canto y mecanizaban sus movimientos que alguna vez habían sido siderales.
y sumida en otros mantos pensamientos llegué entera al mes de noviembre y conmigo el día de muertos.
diego me convenció de que salieramos a alguna fiesta, que la noche se ponía divertida, pero yo no estaba tan segura de tener ganas. acepté después de que me aseguró que sería una velada íntima y gustativa y si queríamos después iríamos ebrios a alguna ronda de baile. fui a su casa del pasaje estrecho que esa noche estaba atestado de un humo suave y con olor a esponjado de naranja. entré complacida, con el paladar radiante y a la espera de sambullirse en el mar de textura como de seda y el sabor frágil del esponjado de naranja que diego hacía como un dios.
me contó algunas historias, leyendas y tradiciones de aquel día de muertos. me aseguró de que no era halloween y dejó el esponjado de naranja en el centro del espacio que nos separaba.
- esto es así, cada uno se va sirviendo del esponjado con los ojos vendados, de a turno, primero vos y después yo. o si querés empiezo yo. el juego consiste en que el que encuentra la calaca en su boca es el homenajeado en eeste día de muertos. es el que recibe los provechos espirituales, espectrales. no te asustes, nada de poseciones. simplemente es una tradición que cargaba con muchos significados y connotaciones festivas. querés jugar?
si, claro que si quería jugar. el vapor que el esponjado transpiraba me espiralaba las entrañas de placer.
nos vendamos los ojos y en silencio comimos de a cucharadas entre tímidas y disfrutadas, cada uno de los pedazos del esponjado. hasta que se subió a mi última cucharada un pedazo de esponjado con la calaca mezclada. cuando me la metí en la boca comprendí que había ganado, que había sido la homenajeada del día de muertos. me desvendé los ojos y vi un pico ceniciento y el hueco de unos ojos tan pequeños y redondos que me hicieron gritar del espanto. lloré sin darme cuenta. grité cosas que ni parecían en español, odié a diego durante toda mi vida por aquella mala broma.
viernes, 2 de octubre de 2009
entra una mujer blanca vestida de blanco:
- lo sabemos; y también sabemos que es tu hora azul. vamos, abrí la boca, yo sé que querés descanzar la cabeza...
el hombre abre la boca se traga la pastilla azul que la enfermera le puso en la boca.
- equis al cuadrado más uno igual a cero.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Yocíotl
yollotl: -hasta la calzada, por favor.
hacía mucho que no se subía a un colectivo. se sienta al lado de Rocío que tiene que girar noventa graados, con piernas y todo, para que yollotl pueda sentarse al lado de la ventana, asiento que está, hasta elm momento, vacío.
Rocío sigue leyendo unos segundos, otros se distrae o piensa lo que entiende que lee.
(nadie lo sabe, a nadie le interesa)
dirige sus ojos sobre alguna cosa cualquiera, sin valor momentáneo. Yollotl la mira y mira a través de la ventana, mira las gotas en la ventana. Rocío también las mira, lo mira, pero no saben que comparten la atención. en algún semáforo en rojo sus cuatro ojos se cruzan, zigzaguean para contemprarse totalmente. se sonríen y vuelven a sus pensamientos.
qué preciosa. tiene forma sincera.
habrá sido que me miró porque le gusto'? se habrá interesado en lo que leo? pienso. pensará si pienso en él? lo sabrá? estoy pensando en vos, estoy pensando en vos estoy pensando en vos estoy pensando en vos estoy pensando en vos.
yo también.
qué? su pensamiento se metió en el mío? me leyó la mente? no, no seguro que fui yo. me gustaría que esté pensando en mi, me gustaría compartir con él algo pequeño y efímero. tiene ojos tiernos.
Rocío piensa que los ojos de yollotl son tiernos. no sabe que en otro momento le hubieran parecido desicivos, potentes, profundos, transparentes,fuertes, de amor, extraños.
qué leerá? ah.. la relación de las cosas de... de qué? de yucatán. qué chistoso, qué estudiará?
... o me invitara a pasar. esas historias están buenas, podría ser yo alguna vez la que tenga los huevos para invitar, no? che, no te molesta si te invito a comer unas tortas? no, unas tortas no. se va a reir de mi si no es que ya leyó lo que estoy leyendo. aunque parece muy distraído. como metido en sus proyectos o en el pelo de su novia, quizás. invitame invitame, invitame, invitame, invitame invitame invitame invitame vos a comer una torta, unos taquitos, una cervecita.
querrá acompañarme con una cerveza??
si!... otra vez? qué miedo!
Rocío lo mira con los ojos sutilmente más abiertos. yollotl la mira y se sonríe otra vez. piensa que el pelo chiquitito es una buena elección sobre su cabeza delicada. las manos de esa cabeza, que salen desnudas de la manga cercana, desempañan el vidrio adyacente a él. qué probocación! se tocan un poquito, sus cuerpos hacen un contacto único.
perdón, guapo.
Rocío: perdón.
uy, otravez, tocame otra vez.
yollotl: no te preocupes.
Rocío se apresura a meter sus apuntes, enredados, en la mochila. está cerca la panadería Esperanza que le indica su pronto descenso. adios!.
se baja.
sábado, 5 de septiembre de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
mi casa tiene tres ambientes, más la cocina, más el baño; y aunque no los llamen así yo los considero ambientes.
la real academia española opina como yo, asique seguro que estoy en lo cierto:
(Del lat. ambĭens, -entis, que rodea o cerca).
1. adj. Dicho de un fluido: Que rodea un cuerpo.
3. m. Condiciones o circunstancias físicas, sociales, económicas, etc., de un lugar, de una reunión, de una colectividad o de una época.
4. m. Grupo, estrato o sector social. Ambientes intelectuales, populares, aristocráticos.
5. m. Actitud de un grupo social o de un conjunto de personas respecto de alguien o algo. Juan tiene buen ambiente entre sus colegas. La propuesta encontró mal ambiente.
6. m. Pint. Efecto de la perspectiva aérea que presta corporeidad a lo pintado y finge las distancias.
7. m. Am. Habitación de una casa.
1. f. Acción y efecto de habitar.
2. f. Lugar destinado a vivienda.
3. f. En una vivienda, cada uno de los espacios entre tabiques destinados a dormir, comer, etc.
4. f. dormitorio.
5. f. Der. Servidumbre personal cuyo poseedor tiene facultad de ocupar en casa ajena las piezas necesarias para sí y para su familia, sin poder arrendar ni traspasar por ningún título este derecho.
6. f. Ecol. hábitat.
la cocina y el baño tienen tabiques. la cocina está destinada para comer. el baño para los etcéteras. asique estoy segura de que son habitaciones de una casa, estoy segura de que son ambientes.retomando el principio, la música crea ambientes. los ambientes son espacios en donde suceden cosas, cualquier cosa, entonces la música es un espacio.
penetrar, ser accedido, invadido.
viene un viento de por ahí o de por allá. de la oscuridad.
oscuridad total, ahi, allá o acá es lo mismo.
arriba o abajo, a la derecha o a la izquierda
de qué?
no lo sé nadie sabe, no sé si hay alguien o si estoy con nadie.
música. viento. olor. oscuridad. todo es lo mismo.
espera. espera trágica
miedo, intriga, agudeza, fusión, fuerza, falta firmeza. todo es blando todo es todo
musica viento olor y oscuridad.
ahora, transpiración, la percusión del corazón acelerado.
espera. espera trágica
nada pasa.
nada pasa?
domingo, 16 de agosto de 2009
pensamientos en un día en el que soy más grande que en los otros días. hoy.
hace años que pasó esto. probablemente todavía no existía la lengua.
lo más extraño de todo es que uno vive acostumbrado a esa ley, vive como envuelto, envainado en esta idea, transpira por eso, y se alegra por lo mismo. pero por lo general uno no se sorprende del paso de su propio tiempo hasta algún momento específico, clave, en el que la propia imagen le grita a uno una nueva arruga o una cara más afinada. los recuerdos cada vez parecen más fríos y más extraviados. o puede pasar que uno se de cuenta del propio paso del tiempo cuando escucha a su voz interior con una vos más grave, más seria o más profunda. esto puede no pasar, claro está. pero lo que es seguro es que algo cambia a manera de tsunami, golpea y destruye las puertas que durante toda nuestra vida, interminable, hicimos con los ojos inconscientes.
me miro en el espejo, tengo casi veinte años, el doble que hace diez , cuando todavía me encantaba ser parte de historias de plástico, en un mundo infinito y pequeñísimo adentro del mundo real, que para ese entonces tenía otro aspecto. no sé si era más lindo, no me atrevo a decir eso. sí era distinto, tenía gusto a galletitas de chocolate con dulce de leche. pero aunque no conocía el mundo me sentía libre, elegía dentro de lo que para mi era el mundo. y lo mismo pasa ahora, uno entiende las cosas que conoce. lo que no conoce, quizás no exista. esa es una de las cosas que me cuestiono, pero es un cliché, todos nos cuestionamos si la realidad es real.
me acuerdo que de chiquita pensaba que nada era real más que yo y que las cosas no se movían en cuanto yo no las mirara, estaban a mi disposición, como un cómodo teatro sin guión ni director.
siempre fui rocío, siempre tuve mis mismos ojos, mi lengua, las manos ásperas, mis rodillas ( aunque no mi pelo y mis dientes). pero de repente me intriga mirarme en el espejo y pensar que soy esa misma que soy, esa que fui hace años, durante toda mi vida. cómo puede ser que la chiquita que las fotos me recuerdan sea yo? esto también supongo que es un cliché, a todos nos sorprende vernos en una foto a los cuatro años. pero yo siento que esa pequeña todavía soy yo, que lo que soy ahora es lo raro, es a lo que me tengo que adaptar y conocer. siento que así va a ser toda mi existencia. también debe ser porque toda mi vida fui una niña, pero lo que creo es que uno no es totalmente consciente, consciente a fondo de las erosiones del tiempo. sí es fácil reconocer esto en otra persona, y más cuando es un reencuentro. lo cotidiano nos acostumbra. nos acosumbramos a lo cotidiano; el humano se acostumbra a todo y muchas veces no es capaz de apreciar esta metamorfosis inevitable, hermosa.
me gustaría, en el final de mi tiempo, acelerar el tiempo de esta pelicula ya vivida, apurarlo y verme, desde lejos, como una flor que se abre, se abre y se va mostrando, brilla en su máxima belleza virgen recibiendo el sol, el agua, el mundo y luego chorrean sus pétalos por el peso del néctar de la experiencia sensible, se desprendan, vuelan, y se hacenn parte de la tierra( denuevo) envejezce todavía feliz y finalmente, es su presente desaparición. todo claro y emotivo, en HD.
es un buen momento. yo confiaba en que esta claridad viniera acompañada de melancolía y quizás un poco de desesperación: es inevitable. esos momentos inocentes son irrecuperables como este mismo momento diáfano. pero está bien y me alegra haberlo podido entender como genuina naturaleza, como lo máximo de la pureza, casi lo único que no puedo controlar y que, casualmente, existe para todos por igual, nos une a todos los entes de cualquier era. quiero aprovecharlo, exprimirlo y besarlo, y no intentar simplemente ser grande, traspasar mi propio tiempo, si no flotar en él sonriendo al cielo, y que el río en el que estoy me lleve a donde me guste.
jueves, 6 de agosto de 2009
tratado de libre comercio
bueno eso no importa, a lo que iba era que el permiso de reglamentación excepcional expedido por la secretaría de no sé qué cierra los días domingos, y tal es el caso personal que... adiviná. no, dele, adivine usted. bueno está bien se lo digo, yo fui un día domingo; y como era de esperarse, estaba completamente cerrado, de pies a cabeza. de par en par.
y entonces qué hice? usted no lo va a poder creer, como yo no pude creer en ese momento la sensatez de mi cabeza: le dije al portero que me diera su número de teléfono.
el asunto es que después de rogarle como un perro sarnoso y raquítico del hambre, me dio su telégrafo. chocha yo, imaginate, ya me había dado su teléfono.
estem, entonces llego a mi casa, por ahí lejísimos, y me duermo una siesta. fue en ese momento , justo antes de quedarme dormida, que se me ocurrió pensar todo esto de las instituciones, esto que te decía hace un rato. y yo pensaba y pensaba en las jerarquías, en los horarios de trabajo, en el lonch y así, y bueno ahí fue que saqué esa excelente conclusión del mercado artesanal.
como tenía miedo de olvidarme esas ideas iluminadas, que de seguro los que andan ahí fumando mariguana no tienen, las subí a mi blog y varios me postearon algo.
pero volviendo al tema principal cuando me desperté lo llamé. cómo a quién? al portero. y cuando me atendió estaba temblando yo, me hacía pis, estaba bien nerviosa. entonces me atiende y me dice hola? y en ese momento.. adivine qué pasÓ? dele, carajo, adivine!.. no.
como me di cuenta que el número que me había pasado era de su telégrafo y yo lo estaba llamando desde mi teléfono se colgó la conversación.
martes, 4 de agosto de 2009
De a poco la joven se evapora, se transforma en una masa de vapor traspasable, blanca como el humo al sol y como el reflejo del agua; blanca como la música del sur. Parece advertirlo porque su cara lentamente se transforma en paz y satisfacción. Sonríe al ritmo de la música, el sol, los pájaros, las gotas que se abocan al sol, el café oaxaqueño, el humo adentro, afuera y adelante.
Todo parece indicar que es jueves y que es un pequeño buen placer.
miércoles, 22 de julio de 2009
NaranjA
es muy parecida, de eso estoy segura. es igual, me atrevo a decir. me apuro a decidir, el servicio es rápido y pronto se la van a llevar. tengo que comprobar. entonces sí, corro, empujo a la gente que rumia palabrotas entonadas, palabrotas que no entiendo y no me tocan, antes de que me afecten yo corrí muy rápido. ahora solo me interesa acercarme a la visión, distinguir, reprocharme o sorprenderme. entonces describo un arco, voy de un lado al otro, subo, resbalo en la cresta más alta y vuelvo a bajar, justo en donde una posible Ana está todavía esperando el tren, quizás oliendo lo mismo que yo o pensando en desgracias. en los últimos escalones que me dejarían completamente del otro lado escucho que el gran gusano tecnológico me grita que me apure, que me apure o me deja ahí sola sintiéndome como una idiota, que me deja con una incertidumbre tatuada en la garganta por quién sabe cuánto tiempo, entonces salto, me siento bailarina, salto y de un salto estoy adentro, mirando el piso, robando aire a bocanadas inmensas, devolviéndolo inservible y caliente. la busco entre los asientos, no hay mucha gente, eso es lo que me gusta de esta línea a estas horas; uno puede subirse sin estrategias y viajar sentado. entonces veo los millones de pelos que tiene mi mamá, apurados, experimentando posiciones inigualables, veo unos brazos que continúan por debajo, con pecas, bronceados. definitivamente es mi mamá. me asusto un poco, por qué no me habrá avisado que iba a tomarse el mismo subte que yo? porque no me avisó que viajó a visitarme? habrá venido a visitarme? me acerco despacio, despacito y el asombro de sus facciones concentradas, seguramente en historias de amor, me deslumbran y me estrujan contra el asiento que tiene en frente y que nadie se atrevió a ocupar. la miro esperando algo, sin entender demasiado, casi nada. me mira y parece entender menos que yo. por qué me mira esta chava? qué cara, te pasa algo nena? lo dice su voz. es mi mamá, es mi mamá y no usa el nombre que me puso, no me abraza y no me dice nada. mamá?
pasan las calles invisibles sobre nuestras cabezas, pasan inadvertidas, pasan violentamente. no las vemos, no nos acordamos que existen bajo el sol filtrado por el smog del medio día. pasa la gente que no conocemos yendo hacia lugares que no conocemos, que alguna vez fuimos, que jamás iremos. todos pasan corriendo, despacio y tomando un jugo, a paso normal, pensando en nada importante, pasan y si pudiéramos ver el rastro que dejan sus aromas veríamos el dibujo caótico de la casualidad, de lo insustancial. el arte que hacemos todos y nadie ve. pasa todo esto y mi mamá se baja en una estación igual de naranja que las otras. una más que sale a la algarabía de personas diferentes, iguales a otros padres, exactamente iguales a otras personas en otras partes del mundo.
lunes, 13 de julio de 2009
sin título I
viajando desde muy lejos y nos parece un buen lugar para descansar la vista un rato. Parece un
lugar casi vacío. Si, acogedor. Dos jóvenes juegan al ping pong mientras tanto una muchacha de
shorts y pelo corto teclea algunas cosas en la computadora. Cosas que no llegamos a leer y que
tampoco nos importa mucho. Vemos un poco de desorden, vemos todas las paredes blancas.
Ah, no todas; una de las paredes de la casa, la más cercana a la muchacha, es celeste. Mal gusto.
Volvemos al partido que pica en la habitación adyacente ( al rato vemos que no hay muchas más
habitaciones en la casa. Está chica). Va ganando uno de los dos jóvenes. El otro va perdiendo. Se
ríen del movimiento de la pelota que pica de una manera u otra. Yo no los entiendo, será que
nunca jugué ping pong, pero a mi eso no me causa gracia. En este ambiente si son blancas todas
las paredes, unas más sucias que las otras ( mucho) pero todas blancas en fin. Y aunque las
cosas que hay en la habitación se pueden contar con los dedos de la mano se ve desordenada. Al
parecer a nadie le importa. Escuchan samba pero no bailan, la tele está prenida y nadie la está
viendo. No tiene sonido porque está en pausa. Buscamos por ahí alguna cajita de dividi que nos
ilustre qué ven. Más bien que veían y que ya no ven. Cochocho, y parece ser una copia pirata.
Ya tengo hambre. vamos a la cocina a ver qué comería si pudiera meterme en esta casa con otra
forma de ser y no como simple visión. mmm...
Gelatina con rebanadas de banana, otra gelatina de dulce de leche ( de vaca y no de cabra),
ensalada, Ades ( que trae más caries que los caramelos), limón, quechup... no mucho, comería la
gelatina de dulce de leche. Pero si viéramos mejor seguro que no, porque está vencida. Más vale
ser cautos para no perder tanto el tiempo vomitando un día entero.
En el momento en el que esta casa nos aburre un poco y decidimos escanear otro espacio, uno de
los jóvenes le da un golpe majestuoso a la bolita blanca, el golpe por el cual Dios se distrajo del
mundo unos instantes para poder apreciarlo mejor y en su descuido apretó el botón izquierdo
( el que solo se aprieta de vez en cuando): cosas extraordinarias.
La bolita, justo en el punto más alto de su vuelo, se despega en dos pedazos y deja escapar un
torrente de agua fría. Agua como lluvia que sale con fuerza risueña de medio punto blanco en
una mesa de ping pong. Los chicos se mojan, no entienden, se ríen de nuevo, se mueven. De la
bolita ahora salen renacuajos, dos tres quince cien, alguno más y ya no más nada. Se apaga el
agua yse apagan los renacuajos. Dios cerró de nuevo la boca. La chica trae un trapo de piso y los
jóvenes trapos rejilla para secar la habitación. Los renacuajos nadan ahora en los floreros y
frascos vacíos de salsa picante llenos de agua. cuando todo está casi como antes, los jóvenes
empiezan otro partido porque ya no se acuerdan el puntaje del anterior. La chica se sienta de
nuevo a la computadora, en la misma posición, dándole play a la misma canción y se dispone a
escribir algo que quizás es lo mismo que hace de hace un rato.
mejor, ya nos vamos.
ahí les va
NADA
- e buoir ma segnieur. un cascané par su.-menie?
- sa plasejer tomond!
-dan le plô, secus.
- non. lonquì fataren monogitre sos a ma pgrimon lociug. E montoç quisome saltons antrú (59)*
- JAJAJAJ!!!! ronse mompoiés cacamal çon garçon.
- qué?
- Ronse momoiiés. ca cacamal çon, garçon.
- ooioséeeeeeeeeeeee, bolúu!
NADA
-menie?
- sa plasejer tomond!
-dan le plô, secus.
- non. lonquì fataren monogitre sos a ma pgrimon lociug. E montoç quisome saltons antrú (59)*
- JAJAJAJ!!!! ronse mompoiés cacamal çon garçon.
- qué?
- Ronse momoiiés. ca cacamal çon, garçon.
- ooioséeeeeeeeeeeee, bolúu!
jueves, 9 de julio de 2009
para dormir
la respiración viajaba con facilidad y se metía en el armario, de donde salía un olor a tomillo tostado. despaciosamente se dejó llevar por su propia respiración y en menos de una exhalación ya estaba adentro, en la completa oscuridad olorosa del ropero, al lado de unos cuatro metros de pelo quebrado, quemado.
habrán pasado unos veintisiete minutos cuando el primer movimiento se disfrazo del estornudo de nuestro hijo e inmediatamente después el monstruo empezó a lloriquear y a temblar del miedo. el espacio que los separaba se transformó en un abrazo de consuelo y después de sentirse comodos el uno con el otro nuestro hijo lo invitó a dormir con él. compartieron la cama. compartieron la inexistencia de los cuerpos y se quedaron dormidos en un tiempo indefinido.
viernes, 26 de junio de 2009
miércoles, 24 de junio de 2009
ATENCION!
Es importante señalar que diversas investigaciones a nivel internacional revelan que los besos frecuentes y apasionados ayudan a mantenerse en forma. Así lo expuso la Dra. Martine Mourier -de origen francés- en su tesis de doctorado realizada sobre el tema que nos compete, pues concluyó que "cuando el beso es apasionado requiere el trabajo de 29 músculos, genera presión de hasta 12 kilos sobre la pareja y puede elevar la frecuencia cardiaca de 70 a 140 latidos por minuto".
Gracias a este descubrimiento, algunos científicos británicos intentan convencer a aquellas personas que desean adelgazar que prueben la llamada "dieta kiss" (dieta del beso) que, si bien no es régimen alimenticio indicador de qué comer, se considera efectivo método para "quemar" alto porcentaje de calorías placenteramente; sólo es necesario dedicar todos los días espacios prolongados para besar a la pareja.
martes, 23 de junio de 2009
martes, 16 de junio de 2009
tragedia griega
en los peores tiempos ella sospechaba que el problema lo tenía ella, que los hombres eran todos diferentemente buenos y ella no lograba adaptar sus engranajes a los de ninguno. era una posibilidad. pero se sentía lo suficientemente normal como para que existiera alguno de su talla.
los años más exuberantes pasaron hasta que llegó el día en que Damiana empezó a preocuparse de la decadencia de sus hormonas, de la llegada del fin de la fresca juventud. podía morir sin un marido anciano con quién roncar, pero no sin un hijo. Asi que a partir de entonces la búsqueda de un hombre, ya no tan ideal sino más bien con amplios atributos físicos, fue más desesperadamente exhaustiva.
Gerónimo. así se llamó el padre de su hijo. y como era de esperarse dos meses después, y sin decepcionar a nadie, Gerónimo y Damiana no tenían ya más lunares que contarse y decidieron cortar por lo sano.
Damiana tenía un bombo que latía. redondo y brillante como la cabeza de un gigante pelado. y ocho meses después se encontró amamantando de nuevo a un hombre. nada más que esta vez sería ideal y suyo.
lo mandó a adiestrarse a escuelas del estado en donde usaban todos delantales blancos, comían manzanas nacionales y jugaban guerras de tiza y baba. le inculcó el placer de la curiosidad, de la radio, los libros, y los masajes. lo hizo un muchacho brillante que la admiraba profundamente. ella se encargó de formarlo como su ideal había trazado en su mente al género y se mostró, desde el comienzo, como una compañera que le enseñaba de la vida y no como su madre. Gerónimo II ya había abierto sus poros del mentón para dar lugar a una barba caudalosa y brillante cuando su instintiva curiosidad aprendida se había trasladado a lo secreto de las polleras diminutas de Damiana. durante la noche la sudaba en secreto, durante el día jugaban a la guerra de sutiles insinuaciones acaloradas, y al llegar la noche la volvía a sudar. ella también lo sudaba pero la experiencia la había hecho perseverante y de vez en cuando lograba dormir. hasta que una noche, sin ningún augurio previo, Gerónimo II emboscó su cama. esos asaltos se transformaron en costumbre y cada vez que la noche estaba despejada se revolcaban de un rincón de la habitación al otro entre sangre, saliva y risas. se sintieron cada vez más cómodos enredados en el algodón del amor, desinteresados del qué dirán y convencidos de lo que se decían.
- casémos. le propuso Gerónimo una tarde.
- no podemos. la iglesia no lo permitiría.
- casémonos por civil.
y así fue como Damiana encontró y se casó con su hombre ideal.
domingo, 14 de junio de 2009
EL MONO, COJO, CORRE LAS CAJAS, CIERRA LAS CEJAS. NO HABLAMOS, GRABAMOS RAZAS. YO ESCONDIDO DE VERDE, ÉL COMIENDO BANANAS.
NOS MIRAMOS LAS MANOS, SOPLAMOS MOLÉCULAS. ENTONCES, LE PIDO UN PELO, UN PELO DE MONO. LLEGO A MI CASA METIDO EN MI SACO Y PELO UNOS CLAVOS
PARA CLAVAR EN LA CHAPA UN PELO DE MONO.
viernes, 12 de junio de 2009
Revelacion
lunes, 8 de junio de 2009
sábado, 30 de mayo de 2009
tomando las chelas
silencios explosivos
se acerca un ataque
una defenza
alivianados
vamos mal, pero vamos bien
de repente uno se para, se va por la puerta y suponen que se va al banio. pero el banio esta vacio, el linving esta vacio, toda la casa esta vacia excepto en la habitacion en la que la tele sigue transmitiendoles el partido a los ootros dos que quedan. termina el primer tiempo
y despues de unos comentarios sudados
las palabras contornean la ausencia del amigo. se fue al banio y no volvio.
una descompostura, o quien sabe
mejor esperar
empieza el segundo tiempo, el silbato. el amigo no vuelve pero nadie lo va a buscar
hasta que uno de los otros empieza a sentir un dolor en la vejiga, algo asi como ganas de sacar toda la chela acumulada. y despues de ponerse una mascara de accionada preocupacion
se levanta a buscar al que falta, al desaparecido, a hacer piss.
atencion a los ultimos momentos de definicion del partido. atencion, solo quedan los minutos que el arbitro, rigido, les regalo a los que van perdiendo. cada vez hay mas unias en la cama y menos en los dedos. menos chela, mas baba. un error cosimico revertido por la voluntad del arquero. que buen arquero, menos mal que esta ahi parado todavia. unos pelotazos mas, como diez llegan a ser antes de que todo se estire, se relaje, se ablande y todos se dispersen en el es tadio.
y solo entonces cuando termina el partido el solo se percata que ya no queda nadie. que se quedaron los dos encerrados en el banio, quizas. que se quedaron sin voz para pedir auxilio, quizas.
quien sabe
ahora que ganamos los puedo ir a buscar. ademas yo tambien me hago pissss.
se va por entre la puerta que abrio. la abitacion queda vacia, detras del portazo. llena de los comentarios confiados de los periodistas mexicanos.
el primer tiempo le entramos con ganas y bueno, el segundo se nos complico mas. son buenos los del pachuca, la verdad que nos toco un ribal complicado y tuvimos queponer mucha energia, mucha garra....
la gente sigue hablando pero no sabemos que dicen. estamos preocupados. puede ser.
nadie volvio. la habitacion sigue vacia, llena de un aire esponjooso que nadie respira, que nadie moviliza.
todo esta quieto, pero nos confundimos cuando vemos los contornos que danzan al ritmo de las luces neonicas de la tele. las luces de la fiesta mas serena de todas, la fiesta menos concurrida, la del sillon, la de tu lugar en la cama.
nadie vuelve, pasa el tiempo, pasan los anios y la tele se apaga. pero nadie la apago, se apaga y nadie vuelve.
lunes, 25 de mayo de 2009
AMIGO MORADO
parecía un sueño, una imagen pintada a propósito, asi que para asegurarme de que era real di una vuelta de trescientos sesenta grados sobre un pie y me tiré contra el piso. no me desperté y por cierto me dolió mucho. medio brazo violeta. pero me sentí bien de estar ahí y sentir que el árbol me comprendía en primavera, cuando las moras se le prendían como moretones de plastilina. entonces el dolor cesó y en poco tiempo me dejé adormecer entre los renglones de una novela, así como un bebé no puede evitar el destino que le depara la mecedora y la leche caliente.
no sé cuánto tiempo pasó, dentro de mi como treinta segundos, hasta que brincaron mis ojos, como obligados a saltar una ola letal. entonces estaba en el medio de la noche. envuelta en un viento que amenazaba con transformar la escena en algo más trágico y en un lugar que no era mi casa, que no era mi escuelita, al norte al sur o en cualquier parte del mundo que desconocía. me asusté y debo admitir que en rebalsadas cantidades. me pareció que podía ser una plaza y me pareció que estaba muy vacía. me elevé cautelosamente y fue ahí que mis manos encontraron el tronco del árbol de moras a mis espaldas. suspiré de alivio todavía chiquitita del susto de estar perdida y casi llorando, me di vuelta a besarlo y abrazarlo. guardé mi libro, me acomodé una bufanda y caminé por un camino sin titubear.
derecho por río churubusco, hasta los echávez y de ahí hasta charco azul.
martes, 19 de mayo de 2009
compramos cilantro, queso oaxaca, leche, tortillas, bananas, mangos, jitomates, cervilletas de papel( los aguacates estaban muy verdes o muy maduros. asique aguacates no), carne de res, carne de pez, fideos, arroz y croquetas de papa.
esto último me sedujo por aufera pero una vez cocidas y abiertas el asunto era distinto. la consistencia no era lo que esperaba de una papa. el color tampoco y el sabor mucho menos.
sabìan a misterio, a lejanìa, a viejo libro con con lenguaje color sepia.
eran croquetas de papa;
made in baticano
martes, 12 de mayo de 2009
a cenar!
y una de las cosas que se apareciò despuès del primer dìa fue un potus.
entrè y andaba cerca, tan cercaque no lo vi. no lo vi porque tambien es muy difìcil ver todas las cosas que hay, se van distinguiendo de a poco cuando uno se interesa en los rincones un poco màs a fondo. como sea, el caso es que no lo vi.
recièn cuando la oscuridad del dìa empezaba a ser parte de la casa entendì que habìa alguien màs. mi tutora cocinaba mucha comida para ser solo dos. cocinaba las cosas al escabeche y al natural, con pimpienta y sin chile, sin sal.
en la mesa tres lugares se disponìan triangularmente bajo una làmpara como sombrerito chino. tres lugares intimidantes.
supuse que una de sus amigas cotorras vendrìa a compartir penas matrimoniales entre bocado y bocado, y mientras las materias primas se transformaban en sencillos platos deliciosos, yo esperaba el grito del timbre que anunciara a la vicita.
pero la comida llegò antes que la visita. de hecho la visita jamàs llegò.
espectante me sentè en el que serìa para siempre mi lugar y esperè algùn tipo de explicaciòn o alguna aparición o algùn otro indicio de que mi tutora habìa enloquecido brevemente.
casi mecànicamente cortè carnes y las pinchè con verdes en la misma tanda del tenedor. me habìa olvidado de la presente ausencia. màs que haberme olvidado mi inconciente encontrò algo normal en aquello y prosiguiò con lo que el estòmago indicó furioso.
el caso es que mi tutora no habìa enloquecido (aparentemente) y los radares de mi inconciente todavìa andaban bien a pesar del cambio de horario. habìa alguien sentado en el lugar incògnito. còmo podìa ser si nadie habìa entrado en la casa despuès que yo?. quièn estaba ahì sentado?
sin girar obivamente la cabeza traslade mis pupilas hasta el oriente de la rendija de mis ojos, y fuera de foco ahì estaba, un manchòn verde, conun peinado estrambòtico( parecido al de bob patiño). simulando querer el agua que estaba por esos pagos posè mis ojos sobre aquèl, el potus a la cabecera.
esa idea me desconcertò de tal manera que preferì no escuchar ninguna respuesta que me confundiera màs aùn, asique agradecì a mi tutora por la deliciosa cena y me disfracè de cama.
y asì los dìas siguieron su andadura, flotando entre influenza y smog, entre pàginas de fòrmulas conocidas y olvidadas, saltando entre tazas de cafè frìas, tostadas con queso blanco y cenas con el exòtico acompañante.
pero mi madre me enviò muy educada, asique aceptè sin cuestiones aquella idea pirada del potus a la mesa sin ningùn intervalo de risa. me resultaba aùn màs perturbador elevar al cuadrado las actividades domèsticas acordes a este evento inentendible para mi. como si lo anormal fuese no cocinar ni comer con un pòtus a la mesa, JA! lo peor del asunto reside en las preguntas que mi tutora le hacìa al compañero y que el mismo, casualmente, no respondìa.
en el sanduich de meses que me tocò vivir en aquella casa cada uno de esos delirios se hacìan màs grandes para mi y terminaban llenando mi habitaciòn y mis apuntes de geogfrafìa de signos pesados de preguntas. signos verdes, con forma de potus.
y como bien educada ya dije que estoy, esos signos asì quedaron: como signos simplemente. hasta que ya no me dejaron hacer otra cosa de mi vida que ocuparme de aquellas ecuaciones.
un jueves decidì terminar con esse asunto.
cuando la tutora no estaba dentro de mi campo visual me escurrì hasta donde el sujeto natural dormìa ( o quièn sabe, quizàs meditaba o tenìa buenas ideas acerca de alguna revolucion, o componìa mentalmente alguna òpera). lo tomè por su vestimenta de barro y fui hasta la terraza del edificio. le pedì perdòn ( siempre, siempre estoy bien educada) y lo dejè caer. pero entendì que ese acto habìa sido producto de la locura, que no era hombre, que no podía morir asì una planta, no tiene vèrtebras, no se rompe. me reì de mi, me reì de lo bien que me habìa sentido, de todos modos. asique me deslicè denuevo a su lado ( sentì su miedo, su adrenalina ante mi ser adverso) y lo trasladè a un balde lo bastante amplio como para que todo su cuerpecito quedara sumergido. ahì lo dejè unos cuàntos dìas. el tiempo sobrado como para que sus hojas, su raìz y su corazòn se ahogaran.
domingo, 10 de mayo de 2009
y pasò y como tantos otros yo andaba descalza por mi casa, de un ambiente a otro, picoteando migajas de delicias sensillas, transformando hasta la mitad alguna hoja en blanco o simplemente aprovechando el algodòn.
resultò que este domingo eso me aburriò ( me abatiò con cierta nostalgia, cierta desesperaciòn lenta) , como tantas otras veces. pero èsta decidì salir a reconocer el barrio nuevo, aprovechar mi condiciòn temporal de turista, de ojos vìrgenes. salì, caminè, me metì por las calles y me resultaba gracioso y un tanto agobiante que los nùmeros se escondieran, que las calles se llamaran hermoso y no pude dejar de comparar la cuadrìcula de las esquinas de buenos aires con los laberintos de esta ciudad. perderse entre el olor a tortilla y los colores fuertes tiene su encanto.
tomè un café helado con gustito delicioso a globalizaciòn tan lamentable, amargo e inevitable.
y asì me metì en un mercadito desconocido que encontrè por ahì. algunas cosas de siempre, algunas frutas mutantes con colores y olores rarìsimos, algunos peces que ya no vuelan debajo del mar, ricos, algunas piñatas, tiendas que venden jaulas vacìas ( para que algunos las llenen de envidia), etc. pero el mejor allazgo fue una puerta que detràs escondìa una butic de disfraces. porsupuesto me metì, disspuesta a probarme cuanta peluca de otra època cayera sobre micabeza. encontrè un disfraz muy extraño, casi no se veìa, con una tela gruesa pero muy còmoda, le preguntè al de la tienda que què serìa yo si me lo pusiera.
- ese es un disfraz de domingo.
revisé mis bolsillos y solo se dejaron encontrar algunas monedas devueltas por la cafeterìa.
las puse sobre el mostrador, y aunque eran pocas pesaron. me lo vendiò y salì a la calle asì disfrazaada.
de camino de regreso tuve la sensaciòn de que nadie se detuvo a admirar mi estupendulo atuendo nuevo y asì pasaba yo por las calles como si nada, como si fuese un dìa màs de la semana.
domingo, 3 de mayo de 2009
gladis no avnaza más. la rabia ahora está con ella, dentro de ella. lo veo en sus dientes que no permiten al aire estacionarse entre ellos bajo ninguna circunstancia. los aprieta hasta que chillan tan fuerte que los escuho desde mi ventana. le grito que está todo bien, que si quiere yo puedo invitarla a comer que preparé muchas lentejas, lentejas de más. pero no me escuha. cada vez está mas enfurecida porque ve que los microbios echaron a perder el pollo húmedo y el piso reventó la mayoría de las papas.
se va a su casa sin comida y con un enojo más para guardar entre sus arrugas de la ferente.
yo le digo que así no sirve, que mejor no se enoje y deje de gastar tanta plata en cremas anti arrugas.
gladis no me escucha.
miércoles, 29 de abril de 2009
lunes, 27 de abril de 2009
HOY
no sabemos si son mentiras de goma o algunos virus de granja. pero por las dudas nos tapamos un poquito.
fuera de eso, adentro de casa y alejada de los medios, parece domingo. cualquier domingo.
ninguna alarma, unos desperezos lentos en la cama mitad vacía, charlas que hacen la plancha en la taza de café y algunos otros desperezos.
me baño y pienso que es un buen día para cambios.
es un buen día para entender algo que antes no
y también es un buen día para tirarse con un para caídas.
me gusta el licuado de mamey, pero mejor meterle las monedas al chancho.
estas canciones las escuche ayer mientras cambiabamos (lentísimamente) a blanco ( cada vez más blanco) el cubo en donde ibamos a dormir
pienso también
me siento en el sillón y leo un rato. veo humo que se va hacia el sol.
me seco en el mismo sillón y por la misma ventana por la que el humo se fue entran quince, diesiseis capas que veinte pájaros todos con distintos disfraces carnavalescos que se ubican en toda la habitación como si ya conocieran sus puestos; y después de unos instantes, en los que aprovecho el solcito que les tornasola las alas, cada uno entona su parte de la obra. silvan un concierto de vientos que atrae a los vecinos( claro que con barbijos) hasta los pies de la ventana.
ay esa ventana!
el silencio dijo que ya habían terminado, y así como entraron
salieron.
Datos personales
- Rosario tijeras
- me gusta mucho el chocolate, desperezarme, estornudar, odio la batata, me marean los videos caseros, me gusta cerrar los ojos, me gusta la villavicencio más que las otras aguas minerales, el olor a humedad,la luz de los veladores, las manos , me gusta marihuana, me gustas tu,las manos huesudas, yollotl, las hilachas, la cuadra con sol, mi dedo pochi,desperezarme denuevo, el principio de las canciones, el ruido de las chicharras, el del afilador, los escalosfríos, yollotl, el corazón del alcaucil, nosotros juntos, el hilo, leer, las cinco de la tarde, me gusta desayunar, merendar, almorzar, no me gusta el frio, me gusta cenar, no me gusta no soñar,







