miércoles, 22 de julio de 2009


muuucha mala leche

la vaca









resultó ser un toro.

NaranjA

Estaba en el metro, en eso estaba, pensando en nada, oliendo las gomas quemadas del subte que se acercaba; todavía estaba lejos pero se acercaba. en eso estaba cuando la veo, la veo en frente, esperando para marcharse del mismo lugar que yo pero en dirección contraria. la veo a mi mamá o más bien veo un espejismo; mi mamá está lejos, está extrañándome y quizás pensando en mi. probablemente esté oliendo las yantas de un tren, yendo en otra dirección, pero en una dirección mucho más lejana y borrosa, más fría y bohemia... eso es lo que yo pensaba de mi mamá. Me detengo en los detalles alejados, no puedo confiar en mi, estoy cansada, estoy enloqueciendo. la ciudad me agota, me agota el olor a goma quemada, me quema la cabeza, la siento de goma.
es muy parecida, de eso estoy segura. es igual, me atrevo a decir. me apuro a decidir, el servicio es rápido y pronto se la van a llevar. tengo que comprobar. entonces sí, corro, empujo a la gente que rumia palabrotas entonadas, palabrotas que no entiendo y no me tocan, antes de que me afecten yo corrí muy rápido. ahora solo me interesa acercarme a la visión, distinguir, reprocharme o sorprenderme. entonces describo un arco, voy de un lado al otro, subo, resbalo en la cresta más alta y vuelvo a bajar, justo en donde una posible Ana está todavía esperando el tren, quizás oliendo lo mismo que yo o pensando en desgracias. en los últimos escalones que me dejarían completamente del otro lado escucho que el gran gusano tecnológico me grita que me apure, que me apure o me deja ahí sola sintiéndome como una idiota, que me deja con una incertidumbre tatuada en la garganta por quién sabe cuánto tiempo, entonces salto, me siento bailarina, salto y de un salto estoy adentro, mirando el piso, robando aire a bocanadas inmensas, devolviéndolo inservible y caliente. la busco entre los asientos, no hay mucha gente, eso es lo que me gusta de esta línea a estas horas; uno puede subirse sin estrategias y viajar sentado. entonces veo los millones de pelos que tiene mi mamá, apurados, experimentando posiciones inigualables, veo unos brazos que continúan por debajo, con pecas, bronceados. definitivamente es mi mamá. me asusto un poco, por qué no me habrá avisado que iba a tomarse el mismo subte que yo? porque no me avisó que viajó a visitarme? habrá venido a visitarme? me acerco despacio, despacito y el asombro de sus facciones concentradas, seguramente en historias de amor, me deslumbran y me estrujan contra el asiento que tiene en frente y que nadie se atrevió a ocupar. la miro esperando algo, sin entender demasiado, casi nada. me mira y parece entender menos que yo. por qué me mira esta chava? qué cara, te pasa algo nena? lo dice su voz. es mi mamá, es mi mamá y no usa el nombre que me puso, no me abraza y no me dice nada. mamá?
pasan las calles invisibles sobre nuestras cabezas, pasan inadvertidas, pasan violentamente. no las vemos, no nos acordamos que existen bajo el sol filtrado por el smog del medio día. pasa la gente que no conocemos yendo hacia lugares que no conocemos, que alguna vez fuimos, que jamás iremos. todos pasan corriendo, despacio y tomando un jugo, a paso normal, pensando en nada importante, pasan y si pudiéramos ver el rastro que dejan sus aromas veríamos el dibujo caótico de la casualidad, de lo insustancial. el arte que hacemos todos y nadie ve. pasa todo esto y mi mamá se baja en una estación igual de naranja que las otras. una más que sale a la algarabía de personas diferentes, iguales a otros padres, exactamente iguales a otras personas en otras partes del mundo.

lunes, 13 de julio de 2009

sin título I

Jóvenes juegan en una casa. Entramos por una ventana en el techo. Un techo de vidrio. Venimos

viajando desde muy lejos y nos parece un buen lugar para descansar la vista un rato. Parece un

lugar casi vacío. Si, acogedor. Dos jóvenes juegan al ping pong mientras tanto una muchacha de

shorts y pelo corto teclea algunas cosas en la computadora. Cosas que no llegamos a leer y que

tampoco nos importa mucho. Vemos un poco de desorden, vemos todas las paredes blancas.

Ah, no todas; una de las paredes de la casa, la más cercana a la muchacha, es celeste. Mal gusto.

Volvemos al partido que pica en la habitación adyacente ( al rato vemos que no hay muchas más

habitaciones en la casa. Está chica). Va ganando uno de los dos jóvenes. El otro va perdiendo. Se

ríen del movimiento de la pelota que pica de una manera u otra. Yo no los entiendo, será que

nunca jugué ping pong, pero a mi eso no me causa gracia. En este ambiente si son blancas todas

las paredes, unas más sucias que las otras ( mucho) pero todas blancas en fin. Y aunque las

cosas que hay en la habitación se pueden contar con los dedos de la mano se ve desordenada. Al

parecer a nadie le importa. Escuchan samba pero no bailan, la tele está prenida y nadie la está

viendo. No tiene sonido porque está en pausa. Buscamos por ahí alguna cajita de dividi que nos

ilustre qué ven. Más bien que veían y que ya no ven. Cochocho, y parece ser una copia pirata.

Ya tengo hambre. vamos a la cocina a ver qué comería si pudiera meterme en esta casa con otra

forma de ser y no como simple visión. mmm...

Gelatina con rebanadas de banana, otra gelatina de dulce de leche ( de vaca y no de cabra),

ensalada, Ades ( que trae más caries que los caramelos), limón, quechup... no mucho, comería la

gelatina de dulce de leche. Pero si viéramos mejor seguro que no, porque está vencida. Más vale

ser cautos para no perder tanto el tiempo vomitando un día entero.

En el momento en el que esta casa nos aburre un poco y decidimos escanear otro espacio, uno de

los jóvenes le da un golpe majestuoso a la bolita blanca, el golpe por el cual Dios se distrajo del

mundo unos instantes para poder apreciarlo mejor y en su descuido apretó el botón izquierdo

( el que solo se aprieta de vez en cuando): cosas extraordinarias.

La bolita, justo en el punto más alto de su vuelo, se despega en dos pedazos y deja escapar un

torrente de agua fría. Agua como lluvia que sale con fuerza risueña de medio punto blanco en

una mesa de ping pong. Los chicos se mojan, no entienden, se ríen de nuevo, se mueven. De la

bolita ahora salen renacuajos, dos tres quince cien, alguno más y ya no más nada. Se apaga el

agua yse apagan los renacuajos. Dios cerró de nuevo la boca. La chica trae un trapo de piso y los

jóvenes trapos rejilla para secar la habitación. Los renacuajos nadan ahora en los floreros y

frascos vacíos de salsa picante llenos de agua. cuando todo está casi como antes, los jóvenes

empiezan otro partido porque ya no se acuerdan el puntaje del anterior. La chica se sienta de

nuevo a la computadora, en la misma posición, dándole play a la misma canción y se dispone a

escribir algo que quizás es lo mismo que hace de hace un rato.


mejor, ya nos vamos.

Hola, muy buenas tardes (o noche, depende del país en el que te encuentres)! estamos aquí en una nueva edición de la revista " rocíos" y como no se nos ocurre nada nuevo que publicar, lo hacemos con lo mismo que hace un rato. espero que sepan disculparnos, la empresa lamenta mucho lo ocurrido ( y los empleados despedidos también).
ahí les va


NADA

- e buoir ma segnieur. un cascané par su.
-menie?
- sa plasejer tomond!
-dan le plô, secus.
- non. lonquì fataren monogitre sos a ma pgrimon lociug. E montoç quisome saltons antrú (59)*
- JAJAJAJ!!!! ronse mompoiés cacamal çon garçon.
- qué?
- Ronse momoiiés. ca cacamal çon, garçon.
- ooioséeeeeeeeeeeee, bolúu!

NADA

- e buoir ma segnieur. un cascané par su.
-menie?
- sa plasejer tomond!
-dan le plô, secus.
- non. lonquì fataren monogitre sos a ma pgrimon lociug. E montoç quisome saltons antrú (59)*
- JAJAJAJ!!!! ronse mompoiés cacamal çon garçon.
- qué?
- Ronse momoiiés. ca cacamal çon, garçon.
- ooioséeeeeeeeeeeee, bolúu!

jueves, 9 de julio de 2009

para dormir

nuestro hijo se fue peponcito a la cama después del pastel de papa aldente, de la banana madura y del vaso con leche tibia. inquirió entre arrugas gigantes de las sábanas casi recién lavadas y buscó la posición en la que sus huesos encajaban perfecto con el resto de los organos; y de tan cómodo que estaba no sentía su cuerpo. a punto de perderse en la nebulosa del sueño se aferró al último detalle de lucidez que la luna afónica le permitió observar a sus pies. el armario estaba entreabierto y alguien roncaba adentro. la somniolencia lo mantubo titubeante hasta que la curiosidad lo abofeteó con fuerza y lo desenvainó de la cama. se quedó aturdido por los nervios,ligado a sus piesecitos descalzos, plateados, que sobresalían de un pijama tierno y esponjoso. la habitación estaba entumecida. tanto que el aire palpitaba a la par del entusiasmo de nuestro hijo. podia sentirse la tención y la expectativa que repletaba la habitación y se movía como un gas acalorado.
la respiración viajaba con facilidad y se metía en el armario, de donde salía un olor a tomillo tostado. despaciosamente se dejó llevar por su propia respiración y en menos de una exhalación ya estaba adentro, en la completa oscuridad olorosa del ropero, al lado de unos cuatro metros de pelo quebrado, quemado.
habrán pasado unos veintisiete minutos cuando el primer movimiento se disfrazo del estornudo de nuestro hijo e inmediatamente después el monstruo empezó a lloriquear y a temblar del miedo. el espacio que los separaba se transformó en un abrazo de consuelo y después de sentirse comodos el uno con el otro nuestro hijo lo invitó a dormir con él. compartieron la cama. compartieron la inexistencia de los cuerpos y se quedaron dormidos en un tiempo indefinido.

Datos personales

Mi foto
me gusta mucho el chocolate, desperezarme, estornudar, odio la batata, me marean los videos caseros, me gusta cerrar los ojos, me gusta la villavicencio más que las otras aguas minerales, el olor a humedad,la luz de los veladores, las manos , me gusta marihuana, me gustas tu,las manos huesudas, yollotl, las hilachas, la cuadra con sol, mi dedo pochi,desperezarme denuevo, el principio de las canciones, el ruido de las chicharras, el del afilador, los escalosfríos, yollotl, el corazón del alcaucil, nosotros juntos, el hilo, leer, las cinco de la tarde, me gusta desayunar, merendar, almorzar, no me gusta el frio, me gusta cenar, no me gusta no soñar,